Localizador de llaves
Invento para geeks despistados: el Loc8or (”loqueitor”), por unos $100.
El cacharro en cuestión es como un radar. Me encanta; es como el trasto que usaba el Equipo A en los ‘80 para perseguir al matón de turno. Colocas en el “objetivo” un localizador del tamaño de un botón (un botón gordo, gordo) y el “radar” de mano te guía hasta él. Útil para encontrar las llaves del coche, que suelen obedecer a Heisenberg. Además, acaban de sacar uno de tamaño ultracompacto.
He probado con anterioridad un chisme como este que fabricaba The Sharper Image. El problema era que se le agotaban las pilas a las etiquetas electrónicas, las cuales llevaban su propio altavoz.
Bien, vamos con la chicha: ¿para qué narices puede alguien querer, en su sano juicio, organizar en su amable domicilio un entorno parecido a “Battle Royale”? ¿Tan paranoide estoy que necesito este trasto? ¿Que basura de “mejora en los tiempos de reacción” voy a obtener a la hora de salir de casa? ¿Existe un universo paralelo donde mis llaves pasan cierta parte de su existencia? ¿Merece la pena luchar contra la entropía? ¿No se pasaron de moda los localizadores de llaves por “silbido” o “palmada”?
No importa. Un geek obtiene placer eliminando sensaciones negativas (como la pérdida de las llaves) a través de parches tecnológicos. No es un trasto… es filosofía.
elFriki
Jueves, 24 de Enero de 2008

