¿Qué tiene de friki una barbacoa? El entorno… siempre es el entorno. Si el entorno cambia, cualquier elemento puede pasar de “encajar” a “no encajar” (be friki!).
Mi último logro es querer hacer una barbacoa en el interior de mi pequeño piso madrileño, sin terraza, siquiera (bajo la campana extractora de la cocina). Es por el sabor de la carne; ese sabor que sólo un instrumento culinario paleolítico puede darle. Ese sabor especial de fiestorro campestre de asado, que ya no se puede hacer libremente en España porque los constructores andaban quemando el campo (¿alguien me puede dar el número de incendios durante este verano de crisis, comparado con los años anteriores?).
Claro, que quemar carbón o leña en una casa, bien por la llamarada durante la preparación, bien por el monóxido de carbono durante la combustión, no es lo más aconsejable. Además, deja todo más negro que el sobaco de un churrero. Para ésto, están las barbacoas de gas; además de arder más eficiente y límpiamente, proporcionan un sabor de la carne con menos depósitos externos; aunque a mi me gustan esos depósitos de ceniza, claro… pero bueno. Aparte, es una combustión más húmeda por la naturaleza del combustible. No obstante, es lo que hay. Y, por lo menos, no es una de esas desastrosas planchas eléctricas que fríen la carne en su propia grasa.
Buscando buscando, entre las marcas Coleman y Weber andaba la cosa. Ganó la Weber Q100: pequeña, barata y, sobre todo, disponible en España.

El invento trae la caperuza para la bombona de butano naranja, de toda la vida. Para aligerar la historia, le puse una válvula campingaz (20 eur) y una bombona azul campingaz de 2,75 kilos (51eur), recargable (10 eur cada recarga). Consume unos 250-300gr de gas por hora. Ojo con no pedir la versión americana, que viene con el adaptador para botella desechable de soldadura de 14.1 onzas.

Tira como una bestia, no genera más humo que una sartén, tiene bandeja para grasa, se limpia fácilmente y no mancha, aunque ocupa un hueco de unos 45×75x40 cm. Lo malo es que, en principio, no admite el uso de piedra volcánica.
Weber es una marca comercializada por El Corte Inglés, Leroy Merlín, etc. Ellos la venden por unos 230eur. Yo me la compré en gardencenterejea.com por 150eur (oferta temporal).
Para terminar, es interesante este truco . Consiste en lograr sabor a barbacoa de madera ahumando la carne mediante un paquetito de madera dentro de papel de aluminio con un par de agujeros. Se pone al lado de la carne y se cierra la tapa del bicharraco.
En definitiva, un gadget culinario simplemente genial.
elFriki
PD: Post dedicado a mis amigos argentinos afincados en Madrid.
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